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POR QUÉ NO COMPRAR LANA

por que no comprar lana

¿QUE TIENE DE MALO LA LANA?

El veganismo busca evitar, en la medida de lo posible, todo tipo de explotación animal, centrándose en el uso y no en el trato. Aunque es más evidente en la alimentación, ya que los animales son sacrificados directamente para ser comidos, esto no quiere decir que los animales no sufran en múltiples tipos de industria.

La vestimenta es un buen ejemplo de ello y perpetua en el imaginario colectivo la idea de que los animales no humanos son objetos que están en este mundo para darnos cosas. La realidad es que las ovejas no dan lana, a las ovejas se la quitamos.

Vamos a intentar explicar detalladamente cómo funciona esta industria y por qué si respetamos a los animales deberíamos evitar la lana en nuestras prendas de vestir.

LA CRUELDAD DETRÁS DE LA INDUSTRIA DE LA LANA

La lana es el pelaje natural de las ovejas. Les proporciona calor en invierno y después de que se les caiga parte del pelo, les permita mantenerse frescas en verano. En condiciones normales, una oveja no necesitaría ser esquilada, ya que de manera natural estos animales adaptan su cantidad y tipo de pelo dependiendo de la estación en la que se encuentran, como realizan otros muchos animales que mudan el pelo o la piel en el cambio de estaciones.

Sin embargo esto no es así en las ovejas que se utilizan para producir lana. Normalmente la lana que vestimos proviene de unas pocas razas de ovejas, con la oveja merina como la más habitual y característica. Este tipo de ovejas son obtenidas mediante selección genética o cría selectiva.

Esto quiere decir, que de igual manera que hemos hecho por ejemplo con las gallinas ponedoras de huevos, durante generaciones se han seleccionado a las ovejas que producen lana en  más cantidad y de mejor calidad para perpetuar la especie.

Esto nos ha llevado hasta la actualidad, donde las ovejas que explotamos para la producción de lana tienen una anormal y antinatural cantidad de pelaje, hasta doblar su propio peso, y por tanto deben ser esquiladas porque este peso les produciría lesiones a largo plazo o las mataría por sofocación en los meses más cálidos.

Esto lo ha provocado el ser humano con la única intención de lucrarse vendiendo el pelaje del animal. Hemos convertido a las ovejas en seres deformes, en máquinas de producir lana sin importar las consecuencias para las ovejas. Esto de por sí ya sería éticamente cuestionable, pero es tan solo la punta del iceberg.

¿QUE PASA SI NO SE ESQUILA UNA OVEJA? ¿COMO SE ESQUILA A LAS OVEJAS?

Para poder vender el pelaje de las ovejas para producir lana, estos animales deben ser esquilados. Esquilar (o trasquilar) es la práctica por la cual se extrae, mediante diferentes técnicas, la lana de las ovejas. El problema, como siempre, es que no se esquila de una forma tranquila y pausada.

La industria de la lana es un negocio donde, como en cualquier otro, se busca el máximo beneficio en poco tiempo para poder obtener el mayor beneficio posible.

El método habitual para retirar la lana del cuerpo de las ovejas es afeitándolas. El principal problema reside en que a los esquiladores (las personas que afeitan a las ovejas) se les paga por oveja esquilada y no por hora de trabajo.

Esto provoca que el beneficio económico requerido por la explotación pase por encima de toda consideración ética y que se traduzca en que los esquiladores intentarán afeitar a la oveja en el menor tiempo posible.

El esquilado, por lo tanto, se realiza de forma exageradamente rápida, intentando afeitar a ras de piel, lo que provoca a las ovejas múltiples heridas, cortes e incluso amputaciones. Las mutilaciones más habituales son las de las orejas, el pene o las ubres.

Para asegurar la viabilidad de la explotación ganadera, se esquilan unas 200 ovejas a la hora, invirtiendo un tiempo nunca superior a los 2-3 minutos para esquilar a una oveja según  la RDPCA (Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals).

Normalmente se extraen de 5 a 6 kilos de lana por oveja y aunque es recomendable realizar el esquilado únicamente una vez al año, la industria intensiva de la lana lo suele realizar de 2 a 3 veces para intentar aumentar la producción de pelaje de las ovejas y obtener más kilos de lana al final del año.

Las ovejas son animales muy sociables y mansas. Este proceso de esquilado, desde el traslado al corral hasta el proceso de afeitado en sí, les produce estrés y miedo y tratan constantemente de huir, lo que acentúa aún más la posibilidad de que se produzcan las heridas o amputaciones comentadas.

Para evitar una mínima pérdida de lana, el trasquilado se realiza en primavera, un poco antes de lo que ocurriría en condiciones naturales. En muchas ocasiones y dependiendo de la zona, el clima todavía no ha cambiado y es demasiado pronto para retirar el pelaje de las ovejas. Esto provoca que más de un millón de ovejas mueran al año de frío por un trasquilado temprano.

¿QUE ES EL MULESING?

Un 43% de las ovejas utilizadas para la producción de lana son las ovejas merinas. Es una raza de origen español, cruce de ovejas peninsulares con ovejas norteafricanas. En el siglo XVIII los ingleses, tras la guerra de sucesión, se apropiaron de ellas y en el siglo XIV las exportaron a sus colonias, principalmente a Australia.

Es un particular tipo de oveja que de forma natural produce un pelaje con múltiples pliegues y arrugas, muy valioso para la industria de la lana ya que es considerada de mayor calidad en el mercado.

Unido a la selección genética de estos animales, en la actualidad nos encontramos con ovejas merinas que producen muchísimo pelaje, que se pliega y se arruga alrededor del cuerpo de la oveja. Un efecto colateral de este tipo de pelaje es que las ovejas sudan más de lo normal, lo que se traduce en un mayor riesgo de infecciones.

Esto es aprovechado especialmente por un tipo de mosca, llamada Lucilia Cuprina, que utiliza a las ovejas merinas para depositar sus huevos en los pliegues de la lana o heridas abiertas del animal, de los cuales posteriormente eclosionan larvas que producen una infección conocida como miasis (flystrike en inglés) a las ovejas y que causa que prácticamente devoren su carne.

Para evitar estas infecciones a las ovejas se les realiza la práctica del mulesing. Consiste en cortar a los corderos jóvenes grandes cantidades de carne en la zona alrededor del ano. Se practica sin anestesia y suele ser el primer contacto que el animal tiene con el humano. Durante el proceso, como es evidente, sufren grandes dolores y estrés. El dolor perdura durante el largo tiempo que la herida permanece abierta.

[***En el siguiente vídeo podéis ver el proceso del mulesing pero os advertimos que son imágenes muy duras que pueden herir vuestra sensibilidad***]

La intención es provocar una gran herida, que se mantiene en carne viva, para evitar que las moscas depositen sus huevos alrededor de la cola y el ano. Es la parte de las ovejas que más atrae a las moscas que causan la miasis, debido a que es la zona con más pliegues y donde se produce acumulación de orina y heces. Una vez que la herida cicatriza (un periodo que se alarga hasta las dos semanas) se forma una piel dura donde no crece la lana y por lo tanto se produce menos acumulación de orina y heces y puede evitar que las moscas se sientan atraídas a depositar sus larvas en el animal. 

Sin embargo, el mulesing no evita por completo que las ovejas puedan sufrir miasis. Según la entidad Animals Australia, se estima que, pese al mulesing, más de tres millones de ovejas mueren directamente de miasis en el continente australiano, de donde es originaria el tipo de mosca que produce esta infección.

Australia es el principal exportador de lana merina, de donde proviene el  88% de este tipo de lana a nivel mundial. El continente australiano es el triste hogar de 74 millones de ovejas merinas anualmente y al 90% de ellas se les práctica el mulesing. Es el primer país exportador de lana a nivel mundial.

Como ya comentamos en el artículo del cuero o la piel animal, es imposible conocer el origen de la lana que se utiliza en las prendas que vestimos, así que si tienes una prenda de lana, es altamente probable que a esas ovejas se les haya practicado el mulesing para obtener la lana.

La mayor parte de lana a nivel mundial, un 88%, es distribuida mediante su venta en la bolsa de Sidney. De allí, únicamente el 11% se distribuye en forma de materia prima a Europa. La mayor parte del resto es vendida a China, el mayor productor de prendas de lana a nivel mundial, que confeccionará productos que son exportados a todo el mundo, principalmente a Europa, Estados Unidos y Japón.

MULESING-FREE O LANA DE “OVEJAS FELICES”

¿Te han hablado de lana ética? Es un mito. Aunque el mulesing es todavía muy habitual y altamente extendido, la industria de la lana empieza a ser consciente de que es una práctica cruel. No acostumbra a practicarse fuera de Australia, ya que la mosca responsable de la miasis es autóctona del continente australiano, por lo que actualmente proliferan las campañas de lana producida en otros países que se obtiene sin la práctica del mulesing. Sin embargo la producción de lana merina es residual en el resto del mundo, únicamente un 12% de la producción mundial, repartida entre varios países.

El reclamo de la lana mulesing-free no deja de ser otra herramienta de green-washing o lavado de cara por parte de la industria parta intentar ofertar al consumidor un artículo más ético. Pero nada más lejos de la realidad. Como todas las campañas de bienestar animal, están pensadas para el consumidor y no para los animales. Se busca que el comprador se quede con la conciencia tranquila al obtener un producto publicitado como más ético cuando en realidad no es así.

Que no se practique el mulesing no quiere decir que desaparezcan el resto de crueles practicas por las que tienen que pasar las ovejas como la cría selectiva, la muerte prematura por frio producida por esquilado temprano, su explotación sistemática, las heridas o amputaciones producidas durante el trasquilado o muchas otras que veremos a continuación como el transporte hacia el matadero y su consecuente asesinato prematuro cuando dejan de producir lana al ritmo que la industria considera  oportuno. 

LAS OVEJAS NO SON EXPLOTADAS ÚNICAMENTE PARA LANA, TAMBIÉN PARA CARNE

En el imaginario colectivo pervive la idea de que la lana es inofensiva ya que no se mata directamente al animal para conseguirla, como si se hace en el caso del cuero. Pero ya hemos demostrado que no es así, que desde el nacimiento las ovejas sufren constantemente las consecuencias de su explotación.

Esto es todavía más evidente cuando las ovejas crecen y dejan de producir grandes cantidades de lana. Cuando esto ocurre ya no es un animal productivo ya que el coste de mantenimiento excede al beneficio que obtienen por su lana.

Cuando esto sucede serán vendidas para que las maten y su carne sea comercializada. Durante al transcurso en camiones hacia el matadero, hacinadas y privadas de agua o comida, muchas ovejas sufren un gran estrés y lesiones, pudiendo llegar a morir por sofoco o colapso.

En el caso de las ovejas merinas originarias de Australia es todavía peor ya que son exportadas a otros países, principalmente asiáticos, en barcos. Durante la travesía, de nuevo un alto porcentaje muere debido al hacinamiento y las heridas provocadas durante el viaje o por infarto producido por esl estrés.

La mortalidad en estos barcos es del 10% de las ovejas y habitualmente se desprenden de sus cuerpos tirándolas por la borda para que sean alimento de depredadores del medio acuático como tiburones.

Las supervivientes que llegan a su destino serán normalmente degolladas sin anestesia y su triste vida llegará de esta manera a su fin con el objetivo de distribuir su carne a Europa y Asia.

Por lo tanto, cada vez que compramos una prenda de lana, estamos financiando una industria que explota a las ovejas por su lana y también por su carne, consiguiendo que perpetúen su cruel negocio. Piensa, antes de comparar una prenda de lana, si quieres contribuir y financiar todo este sufrimiento.

IMPACTO MEDIOAMBIENTAL DE LA LANA

El impacto de la lana no es únicamente ético sino también medioambiental. La fermentación de los excrementos generados por los millones y millones de ovejas a nivel mundial colaboran significativamente en el cambio climático y llegan a suponer un cuarto de las emisiones de metano a nivel mundial.

También producen daños a la tierra, ya que debido a la sobreexplotación de los pastos se produce una gran erosión de de la tierra que causa desertificación y extinción de especies. De igual manera, las heces contaminan el circuito de aguas, llegando a contaminar las aguas de poblaciones cercanas a las granjas. Y si se utilizan químicos para intentar evitarlo es todavía peor ya que su residuo pasa de igual manera a infectarlas.

ALTERNATIVAS A LA LANA

¿Qué puedo hacer a nivel individual si quiero dejar de participar en la cruel industria de la lana? Principalmente dejar de comprar prendas realizadas a partir de lana. La demanda es clave para la industria y dejar de financiar prácticas crueles y explotación animal es la única vía posible para que deje de producirse.

Afortunadamente hoy en día hay múltiples alternativas a la lana, ya sean naturales como el algodón orgánico o reciclado, el lino, el cáñamo o los materiales plant-based realizados a partir del desecho de industrias como las del maíz o la piña, que además tienen un impacto medioambiental muchísimo más bajo comparado con sus alternativas de origen animal.

Existen igualmente alternativas sintéticas de gran calidad (poliéster, nylon, etc.) que además es fácil encontrar ya en su versión reciclada, lo que las hace mucho más sostenibles que la materia prima de origen animal.

Esperamos que os hayamos resuelto todas las dudas relacionadas con la lana y las ovejas y por qué no es ético ni deseable comprar prendas de lana que provienen del sufrimiento de millones de animales.

Te animamos a dejar de comprar lana y a buscar alternativas. Si te ha parecido interesante este artículo, por favor compártelo en tus redes sociales.

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